|
Gracias birloco, Gracias Alberto |
|
|
|
|
domingo, 25 de febrero de 2007 |
Te has ido de nuestro lado, Alberto, silencioso y elegante mutis. Para
mí, que tan sólo he compartido contigo el proyecto radiofónico que
llamamos birlibirloke, es una pérdida intolerable e injusta, querido
Alberto. Intolerable porque el destino cabrón te roba todo lo que tú
tenías, esas ganas de vivir, ese optimismo arrollador y contagioso del
que tanto hemos aprendido los eternos quejicas. En estos últimos meses,
unidos por la certeza de la enfermedad, has sido para mí más que un
compañero de tardes radiofónicas. No puedo dejar de oir nuestros
programas y sentirte tan cerca de mí, tan cómplice de nuestras
divagaciones. No me lo puedo creer, alberto, tu ausencia aún ya tan
intensa. ¿por qué? una pregunta sin respuesta, como tantas de las que
nos hacíamos juntos, amigo. No sé que significa todo esto Al, todo este
dolor sinsentido al que llamamos vida, perdiendo, siempre perdiendo y
obligados a seguir adelante. Me has enriquecido mucho, a medida que
pase el tiempo aún más me enriquecerá la experiencia de haberte
conocido y haberte escuchado. Gracias Alberto, contigo he comprendido
que lo grande y lo pequeño son dos escalas relativas y que la vida es
un milagro cotidiano y asombroso por el que debemos estar agradecidos
en el amor. Espero ser un digno discípulo bajo el arbol de los
estoicos. Nunca te voy a dejar de llevar conmigo. Te quiero. tu
compañero y amigo, el otro birloco.
|